El arte de la eficacia y el orden: las deudas que Los Pumas deben saldar ante Gales

Tras el fallido debut en Córdoba, el seleccionado nacional afronta un examen de máxima exigencia en San Juan frente a un rival ordenado y en pleno despegue.
El arte de la eficacia y el orden: las deudas que Los Pumas deben saldar ante Gales
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El golpazo sufrido en el Mario Alberto Kempes ante Escocia, con derrota por 47-38, dejó un panorama claro para el staff técnico de Los Pumas.

El debut en el Nations Championship desnudó falencias estructurales lógicas tras casi ocho meses de inactividad oficial, pero el calendario internacional no otorga tregua.

El próximo sábado, en el Estadio del Bicentenario de San Juan, espera un Gales que arriba en franco ascenso. Luego de atravesar una prolongada sequía de resultados, el conjunto del Dragón logró encadenar tres victorias consecutivas frente a Italia, los Barbarians y Fiji, para consolidar su presente auspicioso.

El rendimiento argentino en Córdoba exhibió una alarmante similitud con el juego fijiano en aspectos determinantes: desorden generalizado, poco cuidado de la pelota en las fases de transición e inconsistencia mental para sostener los momentos de presión.

Escocia justificó su triunfo a partir de un orden riguroso, una virtud que Gales posee como bandera y que muestra de gran manera bajo la tutela táctica de Steve Tandy.

Si la Albiceleste pretende equilibrar las acciones, la disciplina colectiva tendrá que ser la prioridad absoluta.

El cielo y las manos: recuperar las bases del juego

La batalla aérea en Córdoba resultó esquiva, una falencia reconocida por el propio Felipe Contepomi.

De cara al choque en tierras sanjuaninas, la premisa fundamental radica en mejorar drásticamente el porcentaje de obtención de las pelotas a disputar.

En ese escenario, la figura de Rodrigo Isgró emerge como una pieza vital: el mendocino necesita sacar a relucir su chapa de especialista en las alturas si el staff técnico ratifica su presencia en el quince inicial.

Asimismo, optimizar el juego de manos y la eficacia en la definición representará el factor que incline la balanza.

Los backs argentinos arrastran la obligación de completar una tarde perfecta, con poco dominio ante la hilera rival durante el fin de semana pasado.

Contepomi suele proponer el juego desplegado como la principal herramienta de ataque, una propuesta que puede lastimar profundamente a la estructura galesa.

La lección fijiana y el recuerdo de Cardiff: los espacios están

Para dimensionar cómo se le puede hacer daño al Dragón, resulta indispensable analizar las estadísticas del reciente cruce entre Gales y Fiji. 

En el duelo del sábado, los isleños del Pacífico Sur superaron de forma abrumadora a los británicos en casi todas las facetas ofensivas.

Registraron 167 carreras frente a apenas 80 de los europeos, ganaron 674 metros contra 259, y además firmaron 24 quiebres limpios y 42 defensores superados, mientras que Gales solo sumó dos, cinco y 16, respectivamente.

Sin embargo, el descontrol y la falta de puntería fijiana en los últimos metros dejaron con vida a un Gales sumamente pragmático, que se llevó el partido porque su rival no supo concretar todo lo que generó.

Estos números son el aliciente perfecto y el espejo donde deben mirarse Los Pumas. La defensa del Dragón es vulnerable si se la ataca con velocidad y variantes por afuera, un libreto que el seleccionado nacional conoce a la perfección y con el que ya supo hacer estragos en Cardiff en noviembre del año pasado. 

Por lo tanto, la eficacia de los tres cuartos argentinos será la llave maestra para marcar y obligar a Gales a entrar en el ritmo vertiginoso que le conviene a la Albiceleste, y no caer en la telaraña que diseña Steve Tandy, caracterizada por un ritmo lento, un estricto dominio territorial y la ralentización sistemática del breakdown.

La batalla del breakdown y el "Factor Matera"

El duelo en los puntos de contacto asoma como un absoluto desafío físico y estratégico en San Juan, y allí la tercera línea se llevará todas las miradas. 

En las filas argentinas, la gran noticia gira en torno al regreso de Marcos Kremer, quien se reincorporó al plantel -luego de su licencia por paternidad- para aportar su habitual dosis de vehemencia a la defensa y a los rucks.

Pero más allá del retorno de Kremer, la clave del éxito en los puntos de contacto dependerá del "Factor Matera". Pablo Matera tiene un peso específico que se siente de manera total en la estructura del equipo, tanto para bien como para mal. Cuando no logra tomar la posta del partido, su ausencia en el juego tiene efectos negativos.

En Córdoba se extrañó su versión dominante; sus tackles positivos y esa capacidad innata para poner la pelota adelante y contagiar desde el rigor físico. El juego de Los Pumas se enriquece de forma notable cuando cuenta con un Matera iluminado y pasador, en lugar de la sombra que transitó por la cancha el último sábado.

La contracara estará en el bando británico. Gales cuenta con el retorno de su baluarte Jac Morgan y con un rendimiento preponderante del octavo Aaron Wainwright, dos piezas clave en el pack.

El duelo de las terceras líneas y el manejo quirúrgico de cada ruck dictaminarán el destino del test match; allí donde se cocinan los partidos de élite, Los Pumas deberán demostrar que tomaron nota de los errores cometidos en el Kempes para encauzar el rumbo de la temporada.

 

Bautista Comas
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Bautista Comas
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