El impacto de Gonzalo Quesada en la nueva identidad de Italia

El gran momento del seleccionado italiano no solo se refleja en el juego, sino que también ve sus frutos en cuanto a resultados.
El impacto de Gonzalo Quesada en la nueva identidad de Italia
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La Italia de Gonzalo Quesada y Germán Fernández no solo compite mejor, sino que cambió su identidad. Dejó de vivir del error rival: construye, acelera y sostiene. Ya no es un equipo que solo juega de a momentos sino que disputa de igual a igual a todos los equipos.

La Azzurra ya no alterna momentos de declive con ráfagas de inspiración. Mantiene una estructura y un orden durante los 80 minutos. Con una salida de su propio campo más clara y organizada, administra el juego de una manera lógica.

La victoria frente a Escocia por 18 a 15 en el debut de Seis Naciones 2026 y la ajustada caída por 20 a 13 ante Irlanda -uno de los candidatos al título- volvieron a poner a Italia en boca de todos. El trabajo de los argentinos sigue dando sus frutos. Quesada quiere lograr cosas importantes y hace tiempo que dejó de ser el seleccionado que competía por la cuchara de madera.

La mano de Quesada: identidad y cultura

El 1 de enero de 2024 cambió el rumbo del seleccionado italiano. Con Gonzalo Quesada como head coach (primer argentino en un seleccionado Tier 1), y Germán Fernández, asistente y entrenador del breakdown, Italia comenzaba lo que sería un año histórico, con vistas al debut en el Seis Naciones 2024 ante Inglaterra, el 3 de febrero.

Gonzalo Quesada y la identidad de Italia

“La elección para mí fue muy fácil. Es cierto que ya he trabajado a nivel internacional y como entrenador en Europa, pero el siguiente paso era ser head coach de una selección importante como Italia. Es un gran desafío, pero estoy convencido de que estoy preparado para este papel. Espero conocer rápidamente al staff y a los jugadores para comenzar el Seis Naciones", expresó el ex apertura de Los Pumas luego de confirmarse su nuevo rol.

Si bien el debut ante Inglaterra fue con derrota por 27 a 24, el punto bonus y la producción de los italianos dejó una sensación positiva. Una semana más tarde, los destellos del argentino se esfumaron. La caída ante Irlanda 36 a 0 borró toda memoria de lo hecho en el Olímpico de Roma. Pero puertas adentro el trabajo del Queso ya estaba en marcha.

“El primer trabajo que se hizo fue de identidad, que impacta en lo mental. Gonzalo le dedicó mucho tiempo a crear una cultura, a tener bien en claro cuál es nuestro propósito como equipo”, agregó Germán Fernández en una entrevista con Rugbeat.

El empate en 13 ante Francia, con sabor a derrota, fue un antes y un después para el seleccionado italiano. A partir de allí, todo fue en alza. Las victorias posteriores ante Escocia y Gales, 31 a 29 y 24 a 21 respectivamente, le dieron a Italia su mejor participación histórica en un Seis Naciones, dejando atrás la "Cuchara de Madera" del 2023.

Gonzalo Quesada logró grandes resultados en poco tiempo

“La importancia de los valores y los comportamientos que manejan esos valores fue fundamental. A partir de ahí se generó una cultura de trabajo que impactó realmente y se empezó a ver en ese Seis Naciones”, sentenció Fernández, ex asistente de Quesada en Jaguares. 

Cambio estructural y organización de juego

Durante el ciclo de Kieran Crowley (2021-2023) ya se veía un Italia más ambiciosa: muchas fases, con variantes a la hora de atacar y posesión de pelota. Sin embargo, pese a las victorias ante Gales , cortando una racha de siete años sin triunfos en el Seis Naciones y su primera de la historia ante Australia, el equipo no lograba sostener ese nivel durante los 80 minutos. 

“Claramente Italia pasó a ser competitiva 80 minutos porque tiene una administración de juego más lógica. Crowley convenció a los jugadores de que podían atacar y era un equipo de altísima posesión pero poco juego con el pie”, agregó Fernández.

¿Pero cuánto tiene que ver Quesada en este gran momento de Italia? La llegada de Gonzalo no implicó abandonar la intención ofensiva, sino ordenarla. El cambio más visible fue en la administración de los partidos. Italia pasó a gestionar mejor los momentos, a elegir cuándo jugar y cuándo salir con el pie.

Ignacio Brex, ex-San Cirano, uno de los líderes de la Italia de Quesada

La organización de las salidas de campo propio fue uno de los focos principales. “Se hizo un trabajo muy fuerte en decidir cuándo salir con el pie y cuándo jugar. Tenemos una base clara de salidas donde el jugador sabe a dónde ir, qué patada ejecutar y qué presión hacer”, explicó el ex integrante del staff de Los Pumas en 2011 y 2015. “Era muy desbalanceado, arriesgaban mucho, tenían un juego lindo pero no se ganaba y el gasto energético era altísimo”.

Sus claves en la actualidad

Para hablar de la Italia de hoy, es imprescindible hablar de su defensa. La evolución es notoria. Es un equipo más batallador, agresivo en defensa y comete menos penales en momentos clave. En este aspecto, la inclusión de Germán Fernández como entrenador en el breakdown le aportó mucho en una faceta en la que se sienten cómodos.

El equipo ya no alterna momentos brillantes con largos pasajes de repliegue. Hoy intenta controlar el territorio y la posesión desde una lógica activa. Se hace fuerte en defensa y a partir de ahí logra construir momentos de partido. Y cuando tiene pelota en mano, lastima. Tampoco acepta el rol secundario dentro del torneo. Propone, demuestra y pone en aprietos a sus rivales. No busca solo competir.

“El objetivo italiano es seguir creciendo, hacer un rugby sólido e ir mostrando las señales de crecimiento que eso es lo más lindo. En este Seis Naciones se empezó a ver mucha confianza entre jugadores y entrenadores. Eso te marca el camino al Mundial”, sentenció Fernández. A su vez, con la reciente victoria ante Escocia 18 a 15, Quesada se convirtió en el entrenador con más victorias (4) en su tercera temporada en el Seis Naciones, igualando a Jacques Brunel, que necesitó cinco ediciones (2012-2016).

Italia se despegó del último puesto en los últimos años

¿Inicio de una nueva era italiana?

La experiencia previa de Quesada en el rugby -tanto en Europa como en Argentina- le dio herramientas para gestionar grupos en contextos de alta exigencia. En Italia, su aporte parece haber sido doble: claridad estratégica y liderazgo emocional.

La pregunta no es solo cómo gana Italia hoy, sino cómo va a sostener este nivel en el tiempo. Porque si algo parece claro es que este presente no es producto del azar. Es la consecuencia de una planificación que combina sistema, confianza y evolución formativa.

El exapertura del seleccionado argentino se mantiene humilde, no se enfoca en lo que viene a futuro y piensa en el trabajo a corto plazo. "Mantenemos los pies sobre la tierra, sabemos lo que queremos hacer y en qué cosas tenemos que trabajar, pero sin duda este rendimiento es una señal importante”, indicó.

La incógnita ahora es si este momento representa un pico circunstancial o el comienzo de una nueva etapa en el rugby europeo. La respuesta, quizás, no esté solo en los resultados, sino en algo más profundo: la identidad.

Thiago Oviedo
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Thiago Oviedo
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