Súper Rugby Américas: el puente entre el M20 y el profesionalismo total

El torneo no solo es la competencia de mejor nivel regional sino que funciona como el eslabón clave entre el rugby juvenil y el alto rendimiento
Súper Rugby Américas: el puente entre el M20 y el profesionalismo total
COMPARTIR 𝕏 W

Durante años el salto entre el rugby juvenil (los jugadores con edad de Menores de 20 años) y el seleccionado mayor fue abrupto. No existía un torneo que permitiera a los jugadores adaptarse y tener roce con otros de más experiencia. Un lugar donde pudieran desarrollarse desde temprano en sus carreras y adquirir conocimiento sin quemarse. 

Más allá del trabajo dentro de las Academias de cada región, los jugadores pasaban de disputar el mejor nivel dentro de su club a estar dentro de un plantel profesional sin ningún eslabón intermedio. Faltaba un escalón. Ese lugar hoy lo ocupa el Súper Rugby Américas (SRA).

El torneo, más allá de desarrollar jugadores para lograr una mayor base y plataforma de jugadores, es una transición hacia el alto rendimiento. Los jóvenes hoy en día no solo se desarrollan sino que compiten a un gran nivel, conviven dentro de un profesionalismo y adquieren el conocimiento de preparaciones, presión y estructuras para una mejor adaptación a futuro.

El impacto en Argentina

En Argentina, el impacto es evidente. El recorrido de un juvenil ya no termina en el club ni se limita a una convocatoria esporádica. El paso por franquicias funciona como antesala directa para el radar de Los Pumas y también de Argentina XV, los dos principales seleccionados del país.

 Efraín Elías

En los últimos años varios jóvenes como Justo Piccardo, Efraín Elías, Boris Wenger, entre otros, dieron el salto del SRA al seleccionado mayor y posteriormente a Europa. Su adaptación fue inmediata. El roce semanal, la exigencia física y la responsabilidad que exige la competencia aceleran procesos que antes demandaban varios años de maduración.

“El objetivo de las franquicias es seguir preparando jugadores para que lleguen al más alto nivel", afirmó Felipe Contepomi, head coach de Los Pumas luego del partido de Tarucas ante Selknam. “Lo importante es que haya un espacio para ese desarrollo más profesional de los chicos. El profesionalismo es para muy pocos, para menos del 1%, con lo cual lo más importante es fomentar y que siga creciendo el rugby”, explicó.

Muchos jugadores que hace dos años estaban en el seleccionado M20 hoy son titulares en franquicias y empiezan a tener roce internacional real. El SRA no solo produce jugadores listos físicamente, sino mentalmente preparados para competir.

En la próxima concentración nacional M20, que se realizará del 25 de febrero al 7 de marzo en Mar del Plata, 29 de los 44 convocados integran actualmente franquicias del Súper Rugby Américas. La distribución también refleja el peso de las estructuras: diez jugadores pertenecen a Pampas, cinco a Dogos XV, diez a Capibaras XV y cuatro a Tarucas.

Dogos XV y Pampas

El seleccionado M20 se prepara para el Rugby Championship y, posteriormente, el Mundial juvenil a disputarse en Georgia durante el mes de julio. A su vez, las franquicias tienen jugadores de la camada 2007, que incluso pueden disputar un Mundial de la categoría más, en caso de ser convocados.

Modelo en Sudamérica

Pero el desarrollo no es exclusivo de Argentina, sucede en toda la región. En Uruguay, el núcleo competitivo de Los Teros se alimenta directamente de la experiencia acumulada por Peñarol. La juventud del plantel, sumado a nombres de experiencia, se afirma con 13 jugadores con edad para disputar el World Rugby Challenger M20 en Chile.

Lo mismo ocurre con Selknam y el desarrollo de sus jóvenes. La franquicia confirmó un plantel de 57 jugadores para la temporada, con el objetivo de formar profesionales que puedan consolidarse dentro del equipo. Además, buscarán competir en el Challenger M20 y afianzar a sus jugadores para aportar, a futuro, jerarquía al seleccionado chileno.

“Vi chicos jóvenes, muy bien preparados, con gran habilidad y se nota que tienen muchas ganas de progresar”, agregó Daniel Hourcade, líder de Alto Rendimiento en Sudamérica Rugby. Además, el ex entrenador de Los Pumas hizo énfasis en el éxodo de jugadores a Europa: “Esto genera oportunidades a los que vienen de los seleccionados juveniles y de los procesos de cada país. Es un efecto positivo.”

Del SRA a Los Pumas

En Paraguay, si bien el plantel cuenta con varios argentinos (12), el crecimiento de Yacare XV no solo fortalece a la franquicia, sino que estructura la base del seleccionado nacional, que ya demostró grandes resultados en la Qualy al Mundial en octubre de 2025. Lo mismo ocurre en Brasil con Cobras Rugby, combina un plantel con jóvenes y experiencia que brindan jerarquía a la selección de su país.

En estas franquicias, a diferencia de las argentinas, el Súper Rugby Américas funciona como la base del seleccionado mayor. La mayoría de jugadores disputan el torneo la primera mitad del año mientras que en la segunda forman parte de su respectivo seleccionado.

La consecuencia y beneficio de esto es tener nuevamente en el Mundial Australia 2027 tres países sudamericanos (Argentina, Uruguay y Chile), al igual que en Francia 2023.

Desarrollo temprano

Las ventajas son claras: hoy un jugador de 20 años en Sudamérica toma decisiones bajo presión, enfrenta jugadores experimentados -algunos con pasado en seleccionados mayores- y genera una madurez temprana gracias al juego y la práctica. Ese cambio dentro de la estructura de competencia genera, a largo plazo, un mejor desarrollo de los jugadores y achica la brecha con las grandes potencias europeas.

Yacare XV

Más allá de los nombres propios -que cambian por temporada- el patrón es constante: el SRA acelera procesos. Donde antes había una espera prolongada en el club, ahora hay una competencia profesional inmediata. Donde antes el salto era abrupto, hoy existe una etapa intermedia que ordena tanto la transición física y táctica como la mental.

Ese puente, el SRA, da sus frutos cuando el jugador se destaca. Es una vidriera hacia el alto rendimiento. Por eso, el objetivo del torneo es la formación de jugadores nacionales. Sin embargo, más allá del beneficio que trae como puente, el destino - por el momento - sigue siendo el exterior.

El vital escalón intermedio

El rugby sudamericano entendió que el talento juvenil, por sí solo, no alcanza. Necesita contexto, competencia y continuidad. El Súper Rugby Américas se transformó en ese espacio intermedio que equilibra desarrollo, formación y resultado.

No es todavía el destino final, ni pretende serlo. Pero sí es el tramo imprescindible del recorrido. El puente que permite que un jugador de 20 años no salte al vacío cuando pasa a un escalón mayor. Y en Sudamérica, que siempre estuvo a distancia con las potencias, construir un puente sólido es una madurez estructural y una motivación para aquellos jóvenes con un sueño claro.

Thiago Oviedo
Por
Thiago Oviedo
+ Ver más del autor

Notas relacionadas

Diseño web tomasweb®