George Ford, MVP del arranque del Six Nations y dueño de la 10 inglesa
Su actuación no solo le valió el premio al Jugador del Partido, sino que volvió a poner sobre la mesa un debate que hoy parece tener pocas grietas: Ford es, por presente y por lectura del juego, el apertura indiscutido del equipo de Steve Borthwick.
El regreso de Ford al centro de la escena
A sus 32 años —a semanas de cumplir 33— George Ford ofreció una exhibición de apertura moderno en Twickenham. Y lo más llamativo no fue únicamente la cantidad de puntos o la efectividad desde el pie, sino la calidad y variedad de recursos: manejo táctico impecable, pases precisos, liderazgo permanente y una notable condición física para un jugador de 1,78 m y 89 kg.
En menos de un año pasó de sumar apenas 24 minutos en todo el Six Nations anterior a convertirse en el cerebro indiscutido de Inglaterra. Una evolución tan marcada como contundente.
El gran punto de inflexión para ser el principal encargado de la "10" inglesa fue su rendimiento ante Los Pumas en los dos partidos de la ventana de julio. En dichos encuentros que tuvieron a la rosa como vencedora, Ford mostró un despliegue impecable como apertura en UNO y posteriormente en San Juan.
Steve Borthwick lo definió tras el partido como “un jugador brillante, un líder destacado y una mejor persona aún”, y remarcó que atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera.
El partido de Ford, en números
Las estadísticas respaldan lo visto en cancha y reflejan una actuación para enmarcar:
- 11 puntos
- 26 kicks totales (el registro más alto de la jornada)
- 1001 metros ganados con el pie (Un KM de distancia)
- 21 de esos kicks fueron en juego abierto
- 2 asistencias directas para tries de Henry Arundell
- 2 quiebres
- 7 acarreos, mostrando que no fue un mero distribuidor
- 65% de sus intervenciones como playmaker fueron pases
- 30% patadas, logrando un equilibrio casi perfecto entre juego en mano y control territorial
La mentalidad del elite: lo que dicen en Sale Sharks
Alex Sanderson, head coach de Sale Sharks, explicó recientemente la obsesión de Ford por la mejora constante:
“George quiere ser el mejor en la toma de decisiones, así que se evalúa con un porcentaje después de cada partido.”
Hoy, Ford parece intocable. Su experiencia, liderazgo y precisión encajan a la perfección con el modelo de juego actual de Inglaterra: un equipo que domina desde el pack y necesita un conductor que lea, ordene y castigue cuando sea necesario.
Marcus Smith sigue siendo una alternativa explosiva y de enorme techo, pero el contexto que replica el seleccionado que dirige Borthwick favorece claramente al apertura de Sale.