Sergio Carossio a fondo: la radiografía del scrum moderno, la escuela nacional y el peligro del éxodo juvenil
El scrum en el rugby argentino no se negocia; se estudia, se transmite y se defiende. Nadie interpreta esa premisa con tanta lucidez como Sergio “Campeón” Carossio. Formado en Olivos Rugby Club, el exsegunda línea es el Puma N° 402, un eslabón fundamental de la historia de nuestro deporte que hoy vuelca toda su sabiduría como entrenador de scrum de Pampas en el Súper Rugby Américas.
Su trayectoria ofrece un recorrido único: debutó en el seleccionado mayor en 1985 con apenas 21 años, formó parte del plantel en la primera Copa del Mundo en 1987 y, tras su retiro en 1997 luego de 16 años en Primera, se transformó en el kinesiólogo de Los Pumas entre 2003 y 2012, siendo testigo y sostén del histórico bronce en el Mundial de Francia 2007.
En diálogo exclusivo con Rugbeat, Carossio desmenuzó la actualidad de la formación fija, derribó los mitos más arraigados del puesto y cuestionó con firmeza las decisiones de los pilares juveniles que eligen emigrar tempranamente al rugby europeo.

La partida de Rapetti y Galván: la crítica al desarrollo en el exterior
La constante exportación de talentos hacia las ligas del Hemisferio Norte encendió las alarmas al interior de la franquicia porteña. Carossio fijó una postura clara y analizó el impacto que genera la salida prematura de los proyectos en la primera línea:
“Hace años los pilares se van cada vez más jóvenes a jugar afuera. Descreo que haya una buena formación para primeras líneas en el exterior. No me gustó que Tomás Rapetti y Gael Galván se hayan ido a Francia. Si les sirve a ellos, genial, pero no me gustó porque acá se estarían formando mejor”.
Para el "Champion", la matriz del empuje nacional conserva detalles técnicos y metodológicos que no se replican fácilmente en otras estructuras: “El scrum me gustó siempre. En Olivos siempre hubo cultura de scrum. Es una disciplina muy técnica donde los roles son muy precisos; a partir de eso me gusta enseñarlo. En el rugby no podemos quedarnos atrás con medir los detalles para mejorar lo técnico. El scrum sudafricano, por ejemplo, es extremadamente puntilloso y estudiado; tiene técnica, no es solo porque son grandotes y fuertes”.
El origen del apodo y los años dorados dentro de la cancha
Detrás del respeto que impone su figura en el club de Munro y en la estructura de la UAR, se esconde una denominación de marcado ADN de club: “Es típico de la vida de club. Arranqué a jugar a los 13 años y alguien me dijo 'campeón' porque probablemente no recordaba mi nombre y ahí quedó”.
Con esa misma naturalidad, el segunda línea recordó las páginas doradas de su etapa con la camiseta celeste y blanca, donde integró el plantel que selló el histórico empate 21-21 ante los All Blacks en la cancha de Ferrocarril Oeste en 1985, compartiendo delegación con figuras de la talla de Hugo Porta.

Asimismo, analizó la inesperada caída ante Fiji en el debut mundialista de 1987:
“No sé si ellos fueron mejores. Creo que nosotros tuvimos una tarde negra ese día. El año anterior jugamos con unos Barbarians con muchos fijianos en Vélez adonde ganamos bien. Creo que pecamos de pensar que el trámite iba a ser igual”.
El kinesiólogo que empujaba contra los "Héroes de Bronce"
Su transición hacia la medicina deportiva estuvo ligada de forma directa a su pasión ovalada, modificando sus planes iniciales de carrera: “Estudié Kinesiología por el rugby. Iba a ser veterinario y en un momento me planteé qué quería hacer. No me veía como veterinario por tener que ir al campo, lo que implicaba no jugar más al rugby. Dejé de ser jugador y ejercí como kinesiólogo de URBA y de UAR, donde tuve la suerte de estar con Los Pumas muchos años”.
Durante ese ciclo Carossio vivió situaciones particulares durante los entrenamientos del seleccionado en el Mundial de Francia 2027.
“Cuando faltaba uno, me hacían formar de segunda en el scrum, ¡durísimo! También lo hacía Diego Cash, un loco. Levantaba la vista y tenía que empujar contra los pibes que salieron terceros en una Copa del Mundo, imposible. Fue un grupo fantástico, me pareció espectacular que todos los líderes eran fraternos y los intereses eran los mismos”.

La escuela de Veco Villegas: mirar el scrum desde abajo
La metodología que Carossio aplica en la actualidad para corregir las posturas de los jugadores de Pampas, proviene de una vieja e inolvidable lección que presenció durante un entrenamiento conjunto entre Olivos y el SIC, bajo la mirada del mítico Bernardo "Veco" Villegas.
“Olivos y el SIC compartían entrenamientos y una vez vi a Veco meterse abajo del scrum para analizarlo. Le pregunté por qué lo hacía y me explicó que era para ver los encastres y el posicionamiento de la cabeza de los primeras líneas”.
Esa imagen se replica hoy en cada entrenamiento de la franquicia del Súper Rugby Américas, donde se observa al "Champion" cuerpo a tierra entre las piernas de los forwards: “Si lo ves de arriba, no ves el cuello. El scrum bien entendido es el que podés ver de jugador a jugador”.
¿Mito o realidad? El "Champion" somete al plano técnico
El panel de Rugbeat propuso un cuestionario sin filtros sobre los principales axiomas que rodean a la formación fija, y el especialista volcó toda su experiencia para desmitificar el juego de los de adelante:
- “El scrum se gana antes del impacto”: Mito. Una buena entrada (contacto) es el 50% del scrum.
- “El pilar más fuerte siempre domina”: Mito. Domina el más técnico.
- “El hooker es el dueño del scrum”: Totalmente.
- “Un scrum liviano puede dominar a uno más pesado”: Claro que sí.
- “Hoy los árbitros no entienden del scrum”: Hay que ayudarlos; decir que no entienden es muy descalificador. Hay réferis que se muestran predispuestos a entender de scrum. No es fácil referear el scrum.
- “El pilar derecho es el puesto más difícil del rugby”: No sé, cada puesto tiene su dificultad. El pilar derecho es el que más presión recibe en el scrum, es un puesto muy sacrificado.
- “Hoy en día todos los pilares se 'cruzan' en el scrum”: Eso es mentira.
- “Una mala segunda línea te arruina todo el scrum”: Sí, la segunda línea es el motor del scrum.
- “El 9 también es parte del scrum”: Es el noveno forward; quiero que mi 9 sepa de scrum.
- “Dogos tiene mejor scrum que Pampas”: El sábado te digo (día posterior a la final del torneo). Hoy Dogos es el mejor, salió primero. Es un gran equipo que cree en lo que juega.
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