Simón Benítez Cruz a corazón abierto: el pantallazo de Tarucas y el sueño cumplido en Los Pumas
El camino hacia el profesionalismo rara vez se traza en línea recta. El de Simón Benítez Cruz es, justamente, un testimonio de curvas, elecciones arriesgadas y un chip de superación constante.
El medio scrum, camada ‘99 de CUBA, defiende las camisetas de Newcastle en la exigente liga de Inglaterra, un destino austero y frío que contrasta de forma directa con el calor extremo de Tucumán, la tierra en donde relanzó su carrera.
Benítez Cruz charló en exclusiva con Rugbeat para repasar su particular búnker de vivencias: desde la llamativa convivencia escolar con su clásico rival de la URBA hasta el histórico bautismo frente a los British and Irish Lions.
Un cubano suelto en Benavídez
Los inicios de Benítez Cruz en el deporte ovalado se dieron en el seno de Villa de Mayo, aunque su rutina diaria combinaba una particularidad difícil de encontrar en el folclore de Buenos Aires.
“Arranqué a jugar a los 8 o 9 años. Jugué en CUBA toda mi vida. Con la particularidad de que fui al colegio Newman, en donde todavía tengo amigos”, contó.
Este llamativo cruce de colores no alteró su identidad de club: “Hay muy pocos casos. Joaquín de la Vega y Félix Corleto también son cubanos del colegio Newman. Siempre que iba al colegio llevaba algo con los colores de CUBA”.

La salvación en Australia y el renacer en el Seven
La exigencia del alto rendimiento desgasta y Benítez Cruz vivió esa saturación en carne propia. En 2019, formó parte del plantel como medio scrum suplente en aquel agónico repechaje en el que CUBA aseguró la permanencia ante Olivos en el Top 12.
Tras esa batalla, la mente pidió un freno: “Estaba saturado del rugby. Dije 'me tomo tres meses y después vuelvo'. Me fui en febrero de 2020 y a los 15 días cayó la pandemia. Me terminé quedando todo un año. Por suerte fui con un amigo. Probé hacer el estilo de vida que me gusta de chico, de hacer surf e ir a la playa. Volví al país en 2021 y me motivó el buen año deportivo de CUBA; ver al club campeón me motivó a volver”.
Su regreso en 2022 se dio en la función de apertura, y alcanzó las semifinales del torneo de la URBA, un rendimiento que encendió las alarmas del sistema UAR para un trial en el juego reducido: “Se había lesionado Gastón Revol e hicieron un trial. Voy con el equipo B a Costa Rica y jugué bien. Se lesiona un Puma Seven y me llega el llamado al primer equipo en Cape Town. Jugué muy mal. No estaba preparado, estaba flaco. Me acuerdo que con Fiji nos pasaron por arriba”.
El piletazo tucumano y la sociedad con Roger
El clic definitivo llegó con el regreso al formato de quince hombres. Tras sumar minutos de emergencia en Pampas durante la temporada 2024 por la lesión de dos jugadores en el puesto, la geografía del Súper Rugby Américas le propuso un destino inesperado para la campaña 2025: Tarucas.
“Ir a jugar a Tucumán fue un piletazo. Me llamaron de Tarucas y agarré. Me acuerdo que fui en auto hasta Tucumán por primera vez”, reveló.
En el norte argentino edificó una de las parejas de medios más punzantes y elogiadas del continente junto al apertura santiagueño Nicolás Roger: “Tenemos un estilo de juego parecido. Somos muy buenos amigos”.

La llamada de Felipe y la hazaña en Dublín
El rendimiento en la franquicia tucumana decantó de forma natural en el gran objetivo que el conductor visualizaba desde su etapa de infantiles.
“Siempre puse a Los Pumas como mi mayor objetivo, siempre lo visualicé. Luego de una buena temporada, me llama Felipe y me dice que iba a estar convocado para el partido de Lions. Saltó de la felicidad y le cuento a Nico Roger al que también lo habían llamado”, explicó.
Aquel llamado se transformó en realidad pura con un debut absoluto e histórico en la victoria frente a los British and Irish Lions en la ciudad de Dublín. La experiencia dentro del plantel nacional transformó su mirada sobre el profesionalismo: “En los entrenamientos de Los Pumas hay mucha competencia. Eso genera un clima de constante superación”.
El presente en Inglaterra: pulir los detalles
Esa madurez internacional le abrió las puertas de Europa para sumarse a las filas de Newcastle, una etapa que evalúa desde el plano estrictamente técnico: “Es mi primera experiencia 100% profesional, no sabía con qué me podía encontrar. No es fácil irse a un club nuevo con otro idioma, pero se me hizo fácil por el hecho de tener minutos”.

“Me gusta el rugby inglés. Hay mucha patada y mucha destreza. Decidí irme porque hacen mucho enfoque en la toma de decisiones, el juego con el pie y el pase. Me servía para estos momentos de mi carrera”, detalló.
Veremos a SBX en Julio, donde su nombre ocupa un casillero entre los conductores del seleccionado nacional de cara a esta ventana.
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